AgroNoticias

3 de Abril de 2006

Zarzaparrilla, grosella y murtilla:

El contraataque de los "otros" berries

Mientras continúa el boom de los arándanos y de las frambuesas, estos nuevos frutos comienzan a ganar terreno en Europa y Estados Unidos. Su carta de presentación son sus ventajas como productos más sofisticados e ideales para la repostería y la agroindustria.

Los berries están de moda. Tortas, helados, licores y yogures son algunos de los productos que los incorporan. Sus agradables sabores, sus llamativos colores y sus cualidades como antioxidantes los han transformado en frutos ideales.

En 2005, Chile se consolidó como exportador de berries: sólo los envíos de arándanos alcanzaron retornos de US$ 89 millones.

Pero como en todo boom, después de unos años las ganancias tienden a bajar debido a que aumenta la competencia. Si bien los expertos auguran algunos años más de tranquilidad, siempre es mejor prevenir.

Para eso están los "otros berries", una segunda camada de estos frutales que tiene todo un potencial de crecimiento por delante. La zarzaparrilla roja, la grosella, la marionberrie y la murtilla están consideradas como posibles estrellas del futuro.

Delicateses frutales

Por ahora, estos berries son desconocidos y sólo forman parte de recetas de restaurantes especializados, pero poco a poco conquistan los exigentes paladares extranjeros.

La lista la encabeza la zarzaparrilla roja. Hasta ahora se exportan 120 mil kilos al año y su principal destino es el mercado holandés. La Región de Aisén es la que tiene más potencial para su producción, ya que se requieren climas fríos para que se desarrolle en óptimas condiciones. De hecho, este fruto es originario de Holanda y Bélgica, donde las temperaturas suelen ser bajas.

"Además de su capacidad antioxidante, se ocupa mucho en la repostería porque es muy bonita. La zarzaparrilla es de gusto adquirido, también se usa para acompañar ensaladas", señala Javier Figueroa, gerente comercial de Hortifrut.

En todo caso, para que este fruto siga el exitoso camino del arándano es necesario mejorar su productividad. En Chile no se obtienen más de 8 toneladas por hectárea, mientras que en Holanda se llega a 25 toneladas.

Un segundo fruto en potencia es la grosella, aunque todavía está "en pañales", ya que apenas hay cerca de 50 hectáreas plantadas. A pesar de esto puede cundir en Chile, porque tiene su alto contenido de pectina, ideal para la industria como espesante, le crea un mercado interesante.

"La aceptación de estos productos ha sido buena, los precios obtenidos son los esperados, es un negocio rentable. Exportamos a Europa, Estados Unidos y Japón... Siempre hay nichos que explorar y ventajas que aprovechar. La proyección es que estos berries crecerán entre 10 y 15% al año", explica Cristián Stewart, gerente general de Comfrut, empresa de frutas frescas y congeladas.

Más atrás está la marionberrie, especie de mora híbrida, de mayor tamaño y de forma más alargada que la tradicional. Se puede cultivar principalmente entre la IX y X Región y podría acaparar el interés del mercado, pero recién se está plantando en el país. En Estados Unidos es apreciada por su intenso sabor y se usa principalmente en la industria de jugos.

"Ha despertado gran interés por los buenos precios que se esperan en el mercado de los congelados. Las primeras producciones chilenas saldrán esta temporada y debe haber unas 400 hectáreas plantadas", dice Pilar Bañados, investigadora del Departamento de Fruticultura de la Universidad Católica.

El fruto araucano

Una mención especial dentro de los "otros berries" merece la murtilla, una especie silvestre que sólo se da en el sur de Chile, entre la IX y X Región. Se trata de un fruto redondo y pequeño con un agradable sabor, ideal para la preparación de mermeladas, jarabes, licores y derivados lácteos.

Hasta hace unos años se daba de forma silvestre, pero ahora Inia Carillanca, con financiamiento de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), domesticó la especie para hacerla comercial.

Las proyecciones de este fruto son auspiciosas: ya hay viveros que están produciendo plantas y privados que las están comprando para hacer plantaciones.

Por ser un cultivo muy incipiente, aún no hay datos de la superficie que ocupa en Chile, pero según estimaciones de Corfo-Intec, podría llegar a 5.000 hectáreas. El mercado externo aún no está desarrollado y hace falta promoverlo en el exterior a través de ferias internacionales. Aún así se han exportado bajos volúmenes, ya que hasta hace muy poco se obtenía sólo por recolección.

"En el mediano plazo es necesario complementar la producción de murtilla nativa con la cultivada para que en el largo plazo se pueda reemplazar completamente la silvestre. Esto porque se requieren volúmenes garantizados para que la agroindustria funcione y para incrementar la calidad del producto a través de líneas mejoradas", señala José San Martín, ingeniero agrónomo (Ph.D.) de INIA Carillanca.

"Todos estos berries en general son parte de un negocio de nicho, es decir, que se exporta menos que el promedio del resto de las frutas, pero a un mayor precio. Por ejemplo, en Francia la murtilla alcanza un valor de 20 euros el kilo, mientras que la misma cantidad de durazno alcanza sólo los 3 euros. Una situación similar ocurre con la grosella y la zarzaparrilla que bordean los 20 dólares en Estados Unidos", explica Marcela Samarotto, del programa de berries del FIA.

No sólo la fruta

Al igual que con los berries tradicionales, como el arándano, frutilla o frambuesa, estos nuevos frutos no sólo pueden ser adquiridos por su sabor, sino que también se insertan dentro de los alimentos funcionales.

Es el caso de las hojas de la mora y maqui, que tienen bondades medicinales ya que contienen vitaminas A, B, C, calcio, magnesio, hierro y cobre. Gracias a estos componentes, se usan para combatir el reumatismo, gota y fiebre, entre otras patologías.

"Estos frutos eran consumidos por los mapuches y supuestamente tenían propiedades mágicas ancestrales", explica Marcela Samarotto. Además, estas mismas hojas se deshidratan y se ocupan para agregarle sabor al té.

La semilla de la murtilla, en tanto, tiene un alto grado de ácidos grasos insaturados, como consecuencia de su elevado contenido de ácido linoleico, que lo proyecta como un potencial aceite comestible. Además, es un nutriente que mejora los mecanismos de defensa y regeneración de tejidos, entre otros.

Y, por último, el Departamento de Farmacia de la Universidad de Concepción, con financiamiento del FIA, está estudiando el contenido de parabenos (conservantes) en las murtillas, que serían útiles para productos cosméticos con ingredientes naturales.

Así, estos berries se están abriendo paso en el mercado y podrían transformarse en un nuevo boom.

(Revista del Campo)

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