AgroNoticias

20 de Agosto de 2008

Los próximos pasos de la Agroindustria

Puede triplicar las ventas en 10 años, pero debe enfrentar temas como la promoción, mejoras en infraestructura y abastecimiento de materia prima.

Si hay una actividad que vive adaptándose a las necesidades y gustos de un consumidor que cambia continuamente, ésa es la agroindustria. Con inversiones e innovación que convierten en jugos, deshidratados, conservas y congelados, los chilenos se han ganado un nombre en los mercados internacionales.

¿Está esta industria preparada para seguir respondiendo a estas crecientes exigencias?

Lo que está claro es que la incertidumbre climática y los altos precios de los cereales marcan también a este rubro.

Ya el año pasado la sequía produjo mermas de hasta 20% entre la Región Metropolitana y la VIII - las zonas donde se concentra la producción para la agroindustria- e incluso hubo sectores que disminuyeron hasta en 60%, según Alfredo Carboni, de Interagro. Además, la temporada 2007/2008 habla sólo de alzas: en el precio del trigo ($24.300/qqm), maíz para grano ($143.000/qqm); fertilizantes (sobre el 100%); semillas (30–45%), y en mano de obra.

A pesar de todo, la agroindustria sigue expandiéndose y por encima del promedio de otras actividades. Desde los 80 a la fecha, la tasa de crecimiento ha sido de 13%. Pero en los últimos años, la situación va aún mejor.

"En los últimos 5 años se duplicó el valor de las exportaciones. Este año, a junio presentan un crecimiento de 25%", dice Alberto Montanari, presidente de Chilealimentos.

Si bien esos resultados son consecuencia de inversiones realizadas en los últimos años, ellas no marcan el futuro. "Es un activo importante, pero no es garantía de que ello siga ocurriendo con esa magnitud en el futuro", añade.

Para Chilealimentos es factible que Chile pase de los US$1.100 millones que hoy exporta en frutas y hortalizas elaboradas a US$3 mil millones en los próximos 10 años, siempre y cuando se aborden temas claves como la promoción internacional, el desarrollo de inteligencia competitiva, el abastecimiento de materias primas, la calidad, capital humano e infraestructura. Otra tarea es potenciar el cluster en esta industria. El acceso a mercados también preocupa. Hay productos como jugos de uva y conservas que mantienen aranceles específicos.

Aquí una visión de los desafíos y oportunidades de cada rubro agroindustrial.

Congelados, oportunidad en las alzas

Actualmente, Chile exporta frutas congeladas, principalmente berries como frambuesas, frutillas y arándanos, estos últimos con una notoria curva de crecimiento hacia mercados desarrollados. Estos productos llegan directo al retail y a la industria, para ser adicionados a alimentos como el yogurt.

Las hortalizas congeladas se destinan principalmente al mercado nacional, ya que son productos de menor valor y los márgenes no alcanzan para que Chile pueda competir con Estados unidos o Europa, los principales oferentes.

Gonzalo Bachelet, gerente general de Alifrut, señala que la tendencia al alza de los precios internacionales de los alimentos es favorable. "Puede abrir posibilidades de exportar hortalizas congeladas a mercados más desarrollados, por lo que hay que esperar", señala.

El desorden en la oferta y la demanda, y la incertidumbre sobre lo que va a pasar con la superficie mundial disponible, harían lejano el equilibrio en los precios. Según Ricardo Silva, gerente agrícola de la planta San Fernando de Alifrut, debido al alto precio de los fertilizantes, los alimentos se mantendrán caros por lo menos dentro de los próximos cinco años.

De ahí surge una tendencia alternativa: una mayor valoración de los orgánicos congelados.

Carlos Dall'Orso, gerente de semillas y hortalizas de Syngenta, explica que en esta área el único camino necesario es incrementar y hacer más eficiente la producción.

Además, considera importante no perder de vista las modas ni los gustos de los consumidores, como la preferencia por los maíces más dulces, según los gustos de Japón, Europa y estados unidos.

Conservas, el gusto por lo natural

Las conservas nacionales son un sector dinámico y competitivo a nivel mundial. La industria chilena exporta a más de 40 países en Latinoamérica, Norteamérica y Europa. Lugares destacados tienen Rusia, Japón y el sudeste asiático. También ha incrementado su participación en lo interno, sobre todo en el consumo de pulpas de fruta y derivados de tomates.

En general, este sector ostenta proyecciones felices, gracias a la tendencia cada vez mayor que tienen los mercados desarrollados por los productos naturales. En este caso, los nuevos gustos han impactado en el aumento del consumo de pulpas de fruta y vegetales para la elaboración de néctares y de pasta de tomates para la elaboración de salsas y ketchup, por ejemplo, y en conservas de fruta.

Cristián Alemparte, gerente de exportaciones de empresas Carozzi, señala: "hoy tenemos consumidores más informados y con mayores ingresos, que privilegian productos que contengan frutas y vegetales en desmedro de productos artificiales".

Otro factor positivo son los productos orgánicos, que siguen creciendo fuertemente en países con alto ingreso per cápita.

Pero las conservas no se quedan ahí. Según Alemparte, los próximos desafíos tienen que ver con el desarrollo de nuevos mercados de exportación, la elaboración de productos innovadores y con mayor valor agregado.

La eficiencia a nivel industrial, el aumento de la productividad y la reducción de residuos de pesticidas en las materias primas son tareas por hacer.

Deshidratados, a la orden de nuevas necesidades

La producción de deshidratados en Chile viene experimentando importantes cambios: concentración de la actividad, menor cantidad de productos, incorporación de tecnología e inversiones en gestión de calidad, seguridad y protección del medio ambiente, explica Ignacio Rius, presidente del directorio de Agrocepia.

"También se pueden distinguir que la producción y exportación de vegetales deshidratados ha disminuido debido a la fuerte competencia a precios muy bajos de china; sin embargo, la producción de frutas deshidratadas en Chile ha tenido un aumento importante, especialmente en manzanas, ciruelas y pasas", explica Rius.

Lo anterior, porque china no habría logrado ser un actor relevante para asumir el crecimiento de la demanda mundial, que se concentra en EE.UU., Europa y ahora también en Latinoamérica. El consumidor quiere un producto sano, conveniente y cómodo, y a ese marco se adecuan los deshidratados made in Chile. Este formato permite elaborar productos novedosos y atractivos para ofrecer a los compradores, y la tendencia mundial de incorporar más fruta y verdura en los alimentos, ayuda.

La fruta deshidratada se ha incorporado fuerte en cereales para el desayuno, barras de granola y galletas. "Cada día aparecen nuevos productos que incluyen fruta deshidratada, lo que ha permitido un crecimiento anual sostenido del tipo 15%", dice Rius.

Jugos, el desafío de innovar

En el caso de los jugos naturales, Chile hoy exporta principalmente de uva y manzana a granel, lo cual tiene relación con la mayor producción de estas frutas en el país.

"El desafío es hacer nuevos productos; por ejemplo, funcionales y jugos de hortalizas, que hoy representan importantes innovaciones demandadas por mercados desarrollados en Asia, Europa y Estados Unidos", sostiene Alex Sawady, product manager de la gerencia de alimentos de ProChile.

Un camino para avanzar es preocuparse del canal de comercialización y aliarse con otras empresas de jugos en las que los productos nacionales puedan servir de complemento. "Hay otras experiencias interesantes, como los de granada, pero aún es muy baja la superficie de esa fruta en Chile", advierte.

Los jugos en general y los tipo boutique tienen una puerta de entrada muy grande en los mercados internacionales. "el consumidor prefiere los productos más sanos para la salud, ya que, por ejemplo, las gaseosas están disminuyendo", puntualiza.

(Revista del Campo)

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